Si quieres y tienes tiempo para conocer todos los rincones con encanto de París, el cementerio del Père-Lachaise es una buena alternativa para pasar una mañana. Aunque puede parecer algo tétrico, es un lugar de mucha calma y belleza.
Este cementerio es uno de los cementerios más famosos del mundo, de hecho, si te animas a visitarlo, encontrás grupos de turistas con guías recorriendo las tumbas de los personajes más ilustres.
El cementerio se abrió a principios del siglo XIX y su diseño corrió a cargo del arquitecto neo-clásico Alexandre Théodore Brongniart.
Consta de 43 hectáreas y un total de 70.000 tumbas entre las que están las de personajes tan conocidos como la cantante Édith Piaf, el escritor Oscar Wilde, el dramaturgo Molière, el pintor Eugène Delacroix, el compositor Chopin, el novelista Balzac, el vocalista Jim Morrison (The Doors) o la cantante de ópera Maria Callas.
Si quieres un anticipo, puedes visitar la web del cementerio, que te invita a dar un recorrido por sus calles y visualizar las tumbas de los personajes más celebres.
Si tienes previsto visitar Montpellier, existe una tarjeta que te permitirá utilizar los transportes de forma gratuíta, entrar en la mayoría de lugares turísticos y obtener reducciones en otros.
Se ofrece en tres opciones:
- Montpellier City Card de 24h: 14 € para los adultos y 7 € para los niños. - Montpellier City Card de 48h: 20 € adulto, y 10 € niño - Montpellier City Card de 72h: 26 € precio adulto y 13 € los niños.
Además, se incluye una guía del centro histórico de Montpellier.
Para conocer los lugares donde podrás entrar de forma gratuita o con descuentos, puedes entrar a esta web de la ciudad.
Antes de programar tus vacaciones debes saber qué días son festivos en Francia, pues durantes estos días encontrarás la mayoría de tiendas cerradas.
El 1 de enero, el 1 de mayo (Día del trabajador), 8 de mayo (celebración del fin de la II Guerra Mundial), el lunes de Pascua, el jueves de la Ascención, el 14 de julio (Fiesta Nacional), el 15 de agosto, el 1 de noviembre (Día de Todos los Santos, el 11 de noviembre (Armisticio) y el 25 de diciembre (Navidad), son días festivos.
Si ya de por sí la visión de la Torre Eiffel de noche es espectacular, durante los diez primeros minutos de cada hora, con la ayuda de miles de bombillas, adquiere una magia especial.
La Bretaña francesa es sinónimo de castillos, sidra y ostras. Si ya has solucionado el tema de los castillos y la sidra, en Cancale te puedes hinchar a comer ostras por un precio más que razonable. Casi toda su playa está ocupada por granjas de tan sabroso molusco.
Con la marea baja puedes acercarte hasta el límite del mar, caminando entre las jaulas. Y, si el día es claro, al fondo, en el horizonte aparece le Mont Saint Michel!!!!!
Yo te saludo París, cuando una rebelión de gárgolas ebrias levanta el vuelo, llevándose la catedral a los barrios pérfidos, donde los jorobados por la vida, ven cumplirse sus sueños jodidos de locura. Y una tormenta venérea, ahuyenta las baladas de los inválidos que encendieron sus barcazas en la Isle de la Cité, para morirse putrefactos o buenos. Ahí va, toma la ballesta, apunta, el ángel de los pelos rubios vuela con los dos corazones galos y el mismo hábito de ausencia, macabro, y otra vez errás el disparo, que mata al gorrión parisino, que escupe miserias en el pont d?alma. Y otros también disparan, con poderosos flashes amarillos al ángel, a las gárgolas, a los títeres de los claustros, a los miserables que ahora, roban el pan. Y mientras corro por las calles mirando como vuela Notredam, con sus alas de oro, dorado, una mujer me patea un penal con una estrella, en el arco donde se escondió tantas veces el sol y que le da el tanto del triunfo entre mis piernas agotadas por el espanto. Yo te saludo París, porque tu belleza tiene hedores del infierno, porque tanta sangre ha corrido por el Sena, porque eres el alma enamorada de un pintor enano, porque cobijas a Chopin y hueles a cebolla, porque de allí vinieron mis ancestros sin saber que además traían el tango. Y porque mi corazón sagrado, volverá un día en una cigüeña negra, a devolverte aquél pan que me traje, y así me condenes para siempre a tu milagro .
En Savenay se puede encontrar uno de los cerca de 500 campos de golf distribuidos por todo Francia.
Este campo se encuentra mirando al río Oiré, y es famoso internacionalmente. Esta construido en una zona de valles, cercano a los campos de La Retreche y La Baúles.
El campo requiere certificado de Copen Andía, aunque es un campo publico. Diseñado por Petera Gayon en 1990, y abierto durante todo el año, posee un octavo hoyo propenso al birdie, aunque hay que superar dos bancos de agua. El más difícil de sus hoyos es el 10mo., un largo par 4 de 456 yardas, con un green bajo completamente rodeado por árboles.
Rick: Yo me quedo aquí hasta ver que el avión ha despegado.
Ilsa: ¡No Rick! ¡No! Anoche dijiste…
R: Anoche dijimos muchas cosas. Dijiste que yo tenía que pensar por los dos y es lo que he hecho. Y sé que tienes que subir a ese avión con Víctor que es a quien perteneces.
I: Pero Rick, escucha.
R: Escúchame tú. ¿Tienes idea de lo que te espera si te quedas aquí? Créeme, los dos acabaríamos en un campo de concentración. ¿Verdad Louis?
Renault: Me temo que Strasser insistirá en ello.
I: Dices eso para que me vaya.
R: Lo digo porque es cierto y es cierto también que perteneces a Víctor. Eres parte de su obra, eres su vida. Si ese avión despega y no estás con él, lo lamentarás.
I: No.
R: Tal vez no ahora, tal vez ni hoy ni mañana, pero más tarde, toda la vida.
I: ¿Nuestro amor no importa?
R: Siempre nos quedará París. No lo teníamos, lo habíamos perdido hasta que viniste a Casablanca, pero lo recuperamos anoche.
I: Dije que nunca te dejaría.
R: Y nunca me dejarás. Yo también tengo mi labor que hacer y no puedes seguirme a donde voy. En lo que tengo que hacer no puedes tomar parte.
R: Y no valgo mucho, pero es fácil comprender que los problemas de tres pequeños seres no cuentan nada en este loco mundo. Algún día lo comprenderás. Vamos, Vamos. Ve con él Ilsa.(…)
R: Louis, este puede ser el inicio de una gran amistad.
Aquí va una foto curiosa de un pueblo francés. En la mayoría de villas de la región de Provenza que no superan los 1.200 habitantes, te puedes encontrar con señalizaciones públicas donde indican incluso la ubicación de las tiendas como la carnicería o panadería. ¡No tienes perdida para ir de compras en la Provenza!